Cédula de habitabilidad

La cédula, tramitada en la misma visita

La cédula de habitabilidad acredita que una vivienda cumple los mínimos para vivir en ella. En Cataluña te la piden para alquilar y para dar de alta la luz, el agua o el gas, y caduca a los quince años. La tramitamos ante l'Agència de l'Habitatge con la misma visita del certificado energético.

Qué es y cuándo te la piden

Es el documento que dice que la vivienda es habitable: superficie mínima, ventilación, iluminación y equipamiento básico. La emite un técnico competente tras visitarla y la valida la Generalitat.

  • Para alquilar. El arrendador está obligado a entregarla al inquilino.
  • Para dar de alta suministros. Las compañías de luz, agua y gas la piden para un alta nueva.
  • Para vender. Salvo que el comprador renuncie expresamente ante notario.

No la confundas con el certificado energético: la cédula dice que se puede vivir ahí; el certificado, cuánta energía gasta. Son documentos distintos y te pueden pedir los dos a la vez.

Cuánto dura y cómo se renueva

Las cédulas de segunda ocupación caducan a los quince años (Decreto 141/2012). Renovarla es el mismo trámite: visita del técnico, comprobación de que sigue cumpliendo y presentación.

Como el certificado energético vale diez años, es muy habitual que los dos venzan con poca diferencia. Si te toca renovar uno, pregunta por el otro antes de pagar dos visitas.

Por qué conviene hacerla con el certificado

Las dos exigen que un técnico competente entre en la vivienda y tome datos. Hacerlas por separado significa pagar dos desplazamientos y abrir la puerta dos veces.

  • Una sola visita, un solo técnico, una sola cita que cuadrar.
  • El conjunto se ajusta en precio: te lo cerramos por escrito antes de empezar.
  • Y si vas a alquilar, sales con todo lo que te van a pedir: mira los precios.

¿Necesitas la cédula, el certificado, o los dos?

Dinos qué tienes y para qué lo necesitas, y te decimos exactamente qué te hace falta y cuánto cuesta. Si son los dos, sale de una sola visita.